Capítulo 9

Una revelación

Bien, ahora… la verdad.

Te la has ganado.

Mi nombre es Shin Malphur.

Mi nombre es Zyre Orsa.

Mi nombre es Dredgen Vale.

Y todos aquellos que sucumban a la Oscuridad responderán ante mi acero.

Las Sombras. El Gambito del Nómada. La germinación del miedo, los rumores de que el infame "hombre del Arma dorada" está de caza, cegado por su lealtad hacia la Luz y dispuesto a eliminar a todos aquellos que tientan a la Oscuridad… Un engaño necesario. La propuesta de dos caminos para atraer a aquellos que ambicionan un poder más allá de sus posibilidades.

Fechoría fue un regalo, una muestra para juzgar los corazones de quienes se deleitaban con los juegos del Nómada. Los que quedaron saciados por su malvado poder estaban vinculados y conocían sus límites. ¿Y aquellos que querían más? Eran un peligro que había que vigilar. En algunos casos, eran un peligro que había que confrontar.

Pero el juego no ha hecho más que empezar y me estoy jugando mucho ofreciéndote una rama de olivo de verdad y confianza. Sí, te hice creer que era tu amigo y que las Sombras eran nuestros enemigos. Si todo lo que acabo de revelarte te hace dudar, no deberías. Las Sombras son un peligro. Nos guiamos por los métodos evolucionados y controlados de Dredgen Yor, salvo que, en lugar de muerte y destrucción, yo ofrezco los misterios y poderes de la Oscuridad como cebo para quienes de otro modo se encaminarían hacia el abismo por su propio pie.

He creado la trampa perfecta para sacrificar de forma selectiva a los débiles de espíritu.

Y está funcionando.

S.


***


Una invitación

La Vanguardia y yo no somos enemigos. Simplemente, tenemos métodos distintos. Pero hay que reconocer que han… "tolerado" mis acciones, pues tienen demasiadas cosas de las que preocuparse. No es que no hayan ayudado con pequeños detalles. Fragmentos de conversaciones que hacían que las Sombras parecieran una amenaza. La ignorancia fingida del juego del Nómada y sus consecuencias. Zavala prefiere las tácticas más directas, pero incluso él está de acuerdo en que, a medida que el número de guardianes aumenta, es fundamental que pongamos a prueba la entereza de quienes tienen la misión de salvaguardar nuestra frágil supervivencia.

Pero otros, los guardianes que se han unido a mí, Teben, Braga, Jonah, Zana, creen en nuestra causa. Y Callum, el más leal de los héroes que hizo el más puro de los sacrificios. Tuvo una muerte noble por mi propia mano. Pero no fue un acto de odio. Su participación fue, y sigue siendo, clave para evitar que muchos cedan a la tentación del camino del dolor. Todos aquellos que se alcen en armas en su nombre serán enemigos de todo lo que él amaba y serán castigados. Tienes mi palabra.

He querido compartir contigo la verdad completa de nuestra estratagema porque creo en ti. Todo lo que dije antes. Mi regalo de la Última Palabra. Te lo merecías. Y todo era verdad. Tú eres el futuro de esta guerra. Tú y unos pocos como tú sois los guerreros capaces de recorrer la línea que separa la Luz de la Oscuridad.

Por ello, te hago esta pregunta: ¿estás a la altura de la misión?

¿O he arriesgado todo lo que tanto me ha costado construir confiando en un adalid que aún no es capaz de convertirse en leyenda?

S.